FAO: acciones en materia de biodiversidad para la alimentación y la agricultura
La biodiversidad para la alimentación y la agricultura comprende todos los componentes de la biodiversidad que contribuyen a la producción agrícola y ganadera, la actividad forestal, la pesca y la acuicultura -tanto salvaje como domesticada y a nivel genético, de las especies y de los ecosistemas-. Es fundamental para la seguridad alimentaria y la nutrición, los medios de vida y la provisión de una serie de servicios ecosistémicos. El Consejo de la FAO aprobó el Marco de acción en materia de biodiversidad para la alimentación y la agricultura en 2021. Contiene más de 50 medidas individuales agrupadas en tres áreas estratégicas prioritarias, a saber, caracterización, evaluación y seguimiento; gestión (utilización sostenible y conservación); y marcos institucionales.
El Marco se elaboró en respuesta al informe impulsado por los países sobre “El estado de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura en el mundo”.
El organismo indica que la biodiversidad es esencial para la sostenibilidad de la alimentación y la agricultura y agrega: “Las especies, los recursos genéticos y los ecosistemas que forman parte de nuestros sistemas de producción de alimentos o están relacionados con ellos desempeñan funciones importantes. Desde las abejas y las lombrices de tierra hasta los arrecifes de coral y las selvas lluviosas, la biodiversidad ayuda a que nuestros sistemas agroalimentarios sigan estando sanos y siendo productivos y resistentes”.
Por otro lado, destaca las funciones vitales que los ecosistemas y las diversas especies realizan en los sistemas de producción. Entre ellas, la FAO mencionar las siguientes:
* La lucha contra las plagas.
* La polinización de las plantas.
* El mantenimiento de la fertilidad del suelo.
Sin embargo -aclara la FAO- “la biodiversidad para la alimentación y la agricultura está disminuyendo a consecuencia de factores como el cambio climático, los cambios en el uso de la tierra, la contaminación y la sobreexplotación”. Y enfatiza que se están perdiendo ecosistemas, especies y diversidad genética de los que dependen la alimentación y la agricultura.
Las mejoras en cuanto a la utilización sostenible y la conservación de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura también se ven obstaculizadas por lagunas en los conocimientos, un déficit de financiación, una cooperación insuficiente y la falta de compromiso político.
No obstante, para la FAO “hay buenas noticias” porque “según la información disponible, el recurso a prácticas agrícolas respetuosas con la biodiversidad está aumentando. Además, muchos países han establecido marcos jurídicos con miras a la conservación de la biodiversidad en la alimentación y la agricultura”.
Para el organismo es urgente y necesario capitaliazar estos avances. “Juntos podemos promover y apoyar la biodiversidad y asegurar la productividad futura de nuestros sistemas agroalimentarios”, resalta.
El informe de la FAO



